Filosofía básica
Con sus raíces en la Psicología Jungiana, la Física Cuántica y la filosofía Taoísta, PW propone que cada problema contiene en sí mismo la semilla de su propia solución y que todo lo que pasa de manera impredecible, independientemente de lo problemático o molesto que parezca, tiene el potencial de transformarse en algo valioso y significativo.
Al centrarse en el proceso, o flujo de experiencias que se manifiestan momento a momento, Mindell observó una especie de patrón o estructura subyacente que está detrás de la información verbal y conductual y las conecta. Una especie de energía que está detrás de todo. A esto le llamó Proceso-de-Ensoñación (Dreaming Process) y lo consideró como el origen, la esencia de las experiencias y las creencias más profundas, lo que da un sentido o significado personal.
Este proceso sintiente o “ensueño” se revela a sí mismo a través de todas las diferentes y variadas formas en que experimentamos al mundo. Se expresa a través de varios canales: en nuestras experiencias de relación, síntomas corporales, sueños nocturnos y fantasías diurnas.
Aprender a descubrir y a seguir el proceso; es decir, lo que naturalmente está queriendo surgir, es la base del entrenamiento en las técnicas de Process Work. Su metodología se centra en notar la información que se presenta en señales sensoriales para ayudar a explorar los “bordes” o límites que impiden la evolución de individuos, parejas o grupos.
El principio de democracia profunda
El concepto de democracia profunda es a la vez un principio rector y una actitud básica para el trabajo centrado en procesos. El entendimiento tradicional de la democracia tiene que ver con el poder y el derecho a usarlo; sin embargo la democracia profunda está más relacionada con tomar conciencia de cómo usamos ese poder. No se refiere sólo al poder de la mayoría, sino a la posibilidad de tomar en cuenta todas las posturas y estados de ánimo, todas las voces, incluso aquellas que consideramos disidentes, violentas, incómodas, extrañas o contrarias al pensamiento de la mayoría.
Favorecer el diálogo, la escucha profunda, la comprensión y relación de todas las partes involucradas, así como la toma de conciencia individual y colectiva, es tarea fundamental de la facilitación y el acompañamiento centrado en procesos. La idea es incrementar la capacidad de la persona para darse cuenta de lo que margina, de sus actitudes culturales, su estilo de comunicación, sus habilidades de relación y los efectos que todos éstos tienen sobre la vida del grupo y las situaciones conflictivas.
Esta perspectiva hace énfasis en el trabajo interno que nos ayuda conectarnos con nuestro “gran ser”, esa parte sabia que es profundamente democrática y que puede abrazar la totalidad, tanto hacia sí misma como hacia otros. Esto nos permite estar abiertos a cualquier postura, sin juicio definitivo; tener una actitud de apoyo, aceptación y comprensión hacia todas las partes; y percibir los problemas y los conflictos desde una perspectiva más amplia.








